mala fe

Bad Faith

Las compañías de seguros tienen el deber de actuar de buena fe y brindar un trato justo a todas las personas aseguradas por su compañía. Esto significa que la ley les exige actuar en su mejor interés como clientes. Esto incluye realizar las investigaciones pertinentes sobre su reclamación y llevar a cabo la debida diligencia en su nombre.

Por ejemplo, si alguien presenta una demanda en su contra y se dicta sentencia a su favor, su compañía de seguros está obligada a pagar la indemnización hasta el límite de su cobertura.

La mala fe puede abarcar una amplia gama de temas. Algunos ejemplos incluyen demoras indebidas en la tramitación de reclamaciones, investigaciones inadecuadas, la negativa a defenderse en un juicio, amenazas contra un asegurado, la negativa a ofrecer un acuerdo razonable o interpretaciones irrazonables de una póliza de seguro.

Al contratar una póliza de seguro, ya sea de vida, invalidez, vivienda o cualquier otro tipo, usted tiene derecho a la totalidad de los beneficios si presenta una reclamación cubierta. Si la compañía de seguros se niega a pagar o retrasa el pago, podría tratarse de una reclamación por mala fe.

Algunos estados, como Florida, permiten incluso a los clientes que han sido víctimas de mala fe por parte de una compañía de seguros demandar a dicha compañía por daños punitivos que pueden exceder los límites de su póliza. Esto sirve principalmente para disuadir a las compañías de seguros de incurrir en conductas de mala fe en el futuro.

Un ejemplo famoso es el caso State Farm Mutual Auto Insurance Co. contra Campbell, en el que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló un veredicto del jurado que otorgaba 145 millones de dólares en daños punitivos contra State Farm Insurance. Si bien el veredicto fue anulado, esto demuestra la enorme cantidad de compensación financiera que se puede otorgar en una demanda por mala fe.

Las compañías de seguros están obligadas a velar por los mejores intereses de sus asegurados. Asimismo, comprenden las graves consecuencias que puede acarrear una reclamación de mala fe. Por lo tanto, deben ser sumamente cuidadosas al gestionar cada reclamación de forma profesional y exhaustiva.

Por su propia naturaleza, las compañías de seguros tienen un interés propio en intentar pagar lo menos posible, o en intentar eximirse por completo de responsabilidad con respecto a las reclamaciones contra sus asegurados.

Si una compañía de seguros se niega a pagar su reclamación, deniega el pago u ofrece una cantidad insuficiente, sería conveniente contratar a un abogado para que haga cumplir las obligaciones de la compañía de seguros.

Llame a nuestra oficina para una consulta gratuita. En la mayoría de los casos, es recomendable obtener asesoría legal cuando no está seguro de si tiene un caso.

Si tiene alguna pregunta o comentario, llame a nuestra oficina al 561-266-9191 o envíenos un correo electrónico a daronberg@aronberglaw.com.

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